La nutrición en la planificación del embarazo en pacientes con Lupus

Decidir en un momento de tu vida que quieres ser madre es una de las decisiones más importantes en la vida de una mujer, pero, para quienes vivimos con Lupus, esta decisión requiere una planificación aún más cuidadosa, y es aquí dónde la nutrición puede jugar un papel protagonista. No es sólo saber qué comer o qué evitar, es optimizar la ingesta de ciertos nutrientes específicos que apoyen tanto a la salud materna como al desarrollo fetal.

El objetivo de esta guía es proporcionarte herramientas nutricionales clave para prepararte, reducir riesgos y asegurar en la medida de los posible un embarazo más saludable y tranquilo.

La importancia de la fase preconcepcional

Antes de quedarte embarazada, es vital que el Lupus esté totalmente controlado y estable. La nutrición, en este periodo previo, tendrá dos funciones esenciales: complementar el manejo médico y fortalecer al cuerpo para el desafío que supone la gestación. A continuación, hablaremos de algunos nutrientes clave que deben optimizarse idealmente de entre 3 a 6 meses antes de buscar la concepción.

Nutrientes clave para la planificación del embarazo

Ácido fólico (vitamina B9): Este nutriente es esencial para la prevención de defectos del tubo neural del bebé. La suplementación, en este caso, está recomendada en todas las mujeres en edad fértil que planean un embarazo pero es especialmente crucial si se padece de Lupus, ya que algunos medicamentos para tratar la enfermedad pueden interferir con el metabolismo de dicha vitamina.

  • Fuentes dietéticas de vitamina B9: En vegetales de hoja verde oscura (espinacas, brócoli), en legumbres, cítricos, nueces y cereales fortificados.
  • Recomendación: se sugiere una suplementación de 400 a 800 µg diarios, bajo la supervisión de tu médico.

Vitamina D: Esta vitamina es fundamental para la salud ósea, pero también es crucial para la regulación del sistema inmunitario. Unos niveles adecuados de esta vitamina en la madre están asociados a un menor riesgo de preeclampsia y complicaciones en el parto. Las pacientes con Lupus, sobre todo aquellas que toman corticoides, suelen tener niveles bajos de dicha vitamina.

  • Fuentes dietéticas de vitamina D: Pescados grasos (salmón, sardinas), huevos y alimentos fortificados. Aunque la fuente principal es la producción endógena a partir de la exposición solar.
  • Recomendación: La suplementación puede ser necesaria en la mayoría de los casos pero siempre ha de estar supervisada por un profesional de la salud.

Ácidos grasos omega-3: El omega-3, especialmente el DHA y el EPA, tiene propiedades antiinflamatorias que benefician el manejo del Lupus. Además, el DHA es un componente estructural clave para el cerebro y la retina del feto.

  • Fuentes dietéticas de omega-3: Pescado graso (salmón, sardinas, anchoas), semillas de chía y lino, y nueces.
  • Recomendación: incorpora al menos 3 porciones de pescado graso a la semana. Si no consumes mucho pescado, habla con tu médico o dietista nutricionista para considerar suplementación o no.

Hierro: La anemia es común en el embarazo, y también puede ser una compañera fiel si se tiene Lupus. Una deficiencia de hierro antes y durante el embarazo puede afectar el crecimiento fetal y aumentar el riesgo de complicaciones en el embarazo.

  • Fuentes dietéticas de hierro: Carnes rojas magras, pollo, lentejas, espinacas y cereales fortificados. Para mejorar la absorción de este, consume alimentos ricos en vitamina C como cítricos o pimientos (en crudo).
  • Recomendaciones: Tu equipo médico supervisará la necesidad o no de suplementación en este caso.

Calcio: El calcio es esencial para el desarrollo de los huesos y los dientes del bebe. Si la ingesta materna es insuficiente, el cuerpo toma el calcio de los propios huesos de la madre, lo que puede aumentar el riesgo de osteoporosis en el futuro.

  • Fuentes dietéticas de calcio: Lácteos, vegetales de hoja verde (kale, brócoli), tofu, sardinas con espinas y bebidas fortificadas.
  • Recomendaciones: Para maximizar la absorción de calcio y hierro, es mejor si separas las fuentes de estos dos minerales en la misma ingesta, por ejemplo, si tomas un filete de pollo con ensalada de tomate, no tomes un yogur de postres, mejor toma un kiwi y el yogur lo meriendas con frutos secos.

Concluyendo, la planificación nutricional del embarazo en el Lupus es una inversión en la salud de la madre y del futuro bebé. Al optimizar estos nutrientes, no solo te estás preparando para los cambios físicos, sino que también fortalecerás y facilitarás el manejo de tu enfermedad.

Recuerda que la nutrición es un pilar, no la única solución, por lo tanto, una colaboración cercana con tu reumatólogo, ginecólogo y nutricionista es fundamental para un embarazo más seguro.


Fuentes

Andreoli, L., et al. (2017). EULAR recommendations for women’s health and the management of family planning, assisted reproduction, pregnancy and menopause in patients with systemic Lupus erythematosus and/or antiphospholipid syndrome. Annals of the Rheumatic Diseases, 76(3), 476–485. https://doi.org/10.1136/annrheumdis-2016-209770

Statache, G., & Brown, S. (2022). Vitamin D in Lupus Patients of Childbearing Age: Are We Doing Enough?. Frontiers in reproductive health, 4, 936810. https://doi.org/10.3389/frph.2022.936810

Islam, M. A., Khandker, S. S., Kotyla, P. J., & Hassan, R. (2020). Immunomodulatory Effects of Diet and Nutrients in Systemic Lupus Erythematosus (SLE): A Systematic Review. Frontiers in immunology, 11, 1477. https://doi.org/10.3389/fimmu.2020.01477

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