Inflamación y Lupus: Qué es, tipos y cómo identificarla

La palabra inflamación probablemente sea una de las que más escuchas en consulta o en redes sociales. A menudo la asociamos únicamente con dolor o hinchazón visible, como cuando nos torcemos un tobillo. Sin embargo, en el contexto de nuestra enfermedad, la inflamación es un proceso mucho más complejo, a veces silencioso, pero determinante para tu calidad de vida a largo plazo.

El objetivo de este artículo es dar a conocer qué está ocurriendo dentro de tu cuerpo, no para asustarte, sino para darte las herramientas necesarias para apagar o mitigar ese fuego a través de tus elecciones diarias. 

¿Qué es exactamente la inflamación?

La inflamación es la respuesta defensiva que lanza el sistema inmunitario ante una agresión externa (un virus, una bacteria o un corte). El cuerpo envía glóbulos blancos y sustancia químicas (citoquinas) a la zona para reparar el daño, puede ser una zona concreta, en el caso de un corte o un golpe o puede ser sistémico cuando es por una infección. Una vez reparado el daño, la inflamación desaparece.

El problema en el Lupus es que este mecanismo de “on/off” se estropea. Tu sistema inmunitario pierde la capacidad de distinguir entre agresores externos y tus propios tejidos sanos. Esto genera una respuesta inflamatoria errónea y persistente (no funciona el botón del “off”).

Tipos de inflamación: El grito y el susurro

Es vital distinguir entre los dos estados inflamatorios que, aunque están conectados o relacionados, se manifiestan de forma diferente:

  1. Inflamación aguda (el brote): Es rápida, intensa y evidente. En el Lupus, esto es lo que llamamos “brote” o “flare” en inglés. El cuerpo grita que algo va mal. Este tipo de inflamación se caracteriza por dolor articular intenso, fiebre sin infección, pleuritis o erupciones cutáneas como el eritema malar, entre otros síntomas.
  2. Inflamación crónica de bajo grado (el enemigo silencioso): Es la más peligrosa y la que más se puede trabajar desde la nutrición. Es un estado de alerta constante, pero de baja intensidad. No siempre duele, pero desgasta, ya que sería como tener el motor del coche siempre revolucionado, aunque esté parado en el semáforo. El riesgo asociado a este tipo de inflamación es que, con el tiempo, el daño se acumula en los órganos (riñones, sistema cardiovascular…) y está muy vinculada al estrés oxidativo que generan ciertos alimentos y hábitos.

¿Cómo sé si estoy inflamada?

Más allá de los resultados de los análisis de sangre (donde podemos ver los valores de VSG o la PCR), tu cuerpo te envía señales que si no las conocemos podemos normalizar de manera errónea:

Síntomas visibles: Hinchazón en articulaciones (manos, rodillas…), rigidez matutina que dura más de 30 minutos o rojeces en la piel.

Síntomas invisibles (sistémicos): 

  • Fatiga extrema: no se produce por no dormir, es una falta de energía a nivel celular provocada por el elevado gasto metabólico de mantener la inflamación.
  • Niebla mental: Dificultad para concentrarse o recordar palabras.
  • Fiebre de bajo grado sin explicación posible: unas pocas décimas recurrentes por la tarde.

Causas: ¿Por qué ocurre esto?

En el Lupus, la inflamación es multifactorial, es decir no hay un solo motivo:

  1. Factores inmunológicos (la base): Tu genética y la producción de autoanticuerpos que forman “complejos inmunes” se van depositando en los tejidos y causan la reacción.
  2. Factores ambientales (el entorno): La exposición, por ejemplo al sol (rayos UV), infecciones víricas o estrés emocional. 
  3. Factores metabólicos y nutricionales (tus decisiones): Aquí es donde entran nuestras decisiones alimentarias. Una dieta rica en ultraprocesados, grasas refinadas y picos de glucosa generan un ambiente pro-inflamatorio que “echa gasolina” al fuego.

Tu papel activo

Entender la inflamación es el primer paso para controlarla. Aunque la medicación es fundamental para controlar la parte inmunológica, la alimentación y otros hábitos, son tus herramientas diarias para gestionar combatirla. Según las últimas guías europeas de 2023, controlar el estilo de vida no es opcional, es parte del tratamiento médico para reducir la carga inflamatoria. 

Por lo tanto, reducir la carga inflamatoria a través de la alimentación (o la mejora de otros hábitos como el descanso nocturno y la actividad física) aunque no cure el Lupus, puede reducir la frecuencia de los brotes y, sobre todo, mejorar drásticamente la fatiga crónica.


Fuentes

Gwinnutt, J. M., Wieczorek, M., Balanescu, A., Bischoff-Ferrari, H. A., Boonen, A., Cavalli, G., de Souza, S., de Thurah, A., Dorner, T. E., Moe, R. H., Putrik, P., Rodríguez-Carrio, J., Silva-Fernández, L., Stamm, T., Walker-Bone, K., Welling, J., Zlatković-Švenda, M. I., Guillemin, F., & Verstappen, S. M. M. (2023). 2021 EULAR recommendations regarding lifestyle behaviours and work participation to prevent progression of rheumatic and musculoskeletal diseases. Annals of the rheumatic diseases, 82(1), 48–56. https://doi.org/10.1136/annrheumdis-2021-222020

Pocovi-Gerardino, G., Correa-Rodríguez, M., Callejas-Rubio, J. L., Ríos-Fernández, R., Martín-Amada, M., Cruz-Caparros, M. G., Rueda-Medina, B., & Ortego-Centeno, N. (2021). Beneficial effect of Mediterranean diet on disease activity and cardiovascular risk in systemic lupus erythematosus patients: a cross-sectional study. Rheumatology (Oxford, England), 60(1), 160–169. https://doi.org/10.1093/rheumatology/keaa210

Fanouriakis, A., Kostopoulou, M., Andersen, J., Aringer, M., Arnaud, L., Bae, S. C., Boletis, J., Bruce, I. N., Cervera, R., Doria, A., Dörner, T., Furie, R. A., Gladman, D. D., Houssiau, F. A., Inês, L. S., Jayne, D., Kouloumas, M., Kovács, L., Mok, C. C., Morand, E. F., … Boumpas, D. T. (2024). EULAR recommendations for the management of systemic lupus erythematosus: 2023 update. Annals of the rheumatic diseases, 83(1), 15–29. https://doi.org/10.1136/ard-2023-224762

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.